Por mucho tiempo Lamy en Chile era “LA” estilográfica moderna. Sinónimo de sofisticación y muchas veces una manera de pavonear algún viaje. Más tarde un ícono hipster. Hasta que hoy recién está tomando el lugar que merece y tiene en todo el mundo. Estilográficas poperas (populares) con alto contenido de calidad, centrada principalmente en el diseño sin perder el inconfundible plumín extra suave.

¿Cómo llegó Lamy a Chile?

Pero que buena pregunta!!… Como pasa con muchas excelentes marcas en Chile, Lamy yacía adormilada bajo la administración de una agencia de publicidad que no tenía ganas de trabajar la marca sino solo explotarla como regalo publicitario.

En esa época Juan Pablo Ruiz era un joven publicista que vio la oportunidad y se lanzó a la aventura de conseguir la representación de LAMY para Chile y así lo hizo.

Al principio las vendía al por menor en ferias o en lugares poco comunes y con el tiempo la marca fue entrando al mercado chileno.

En esa misma época se popularizaron los relojes Swatch y el público chileno fue valorando el concepto de color y el diseño juvenil.

Antes de Lamy, en Chile, las estilográficas eran negras con dorado o plateado o bien de metales nobles o colores extremadamente sobrios, por no decir “fome”. Una estilográfica fluor o de color chillón?

De la mano de Juan Pablo Ruiz (hoy dueño de tienda Arte Nostro) y su socio Juan Pablo Rodriguez, llegaron a Chile también marcas como Kaweco y Otto Hutt. Por lo que vaya nuestro agradecimiento y reconociemiento a ellos en esta nota.

Cultura Lamy

Lamy es una firma de implementos de escritura relativamente moderna, que marca sus inicios en 1930 trabajando para una marca americana de instrumentos de escritura. Recién en 1948, luego de terminar la segunda Guerra del Mundo, se funda la empresa Josef Lamy GmbH. Diseño, calidad y el concepto “Hecho en Alemania” fueron y son sus pilares fundamentales que lo llevaron y lo mantienen en el liderazgo del rubro en Alemania y en el mundo.

Pero no fue sino hasta la década de los 60 cuando Lamy encontró ese camino, el jóven Manfred Lamy tomaría las riendas del Marketing e inspirado en la filosofía del Bauhaus pivoteó para comenzar lo que hoy tenemos fijo en la retina cuando nos hablan de Lamy.

En el año 66, mismo año en que asumiera el chico Bauhaus, se lanzó el hasta hoy exitoso, valioso y hermoso diseño Lamy 2000 (que como ya repasamos hace algún tiempo, estaba inspirado en los famosos Parker 51 y en efecto el diseñador era el mismo!).

En el 74 nace el modelo cp1 misma época en que se realizaron los juegos olímpicos en ese país.

Y en 1980, vió la luz el primer modelo safari que es igualito al que conocen hoy, pero evidentemente de un único color. Para mi gusto este es el diseño ícono que marcó y mantiene a Lamy en la cima del cielo!

De ahí en adelante hay varios aciertos pero creo que Safari fue y será el ícono, de hecho es un modelo coleccionable, que como no cambia y esperamos que no cambie, hasta el día de hoy siguen sacando un nuevo color limitado cada año ya sea en su versión plástica (safari) o en su versión Aluminio (Alstar).

La última versión de Lamy Safari es la All Black, que puedes encontrar en nuestra tienda virtual AQUI.

Lamy en todas sus versiones es recomendable. Tener una Lamy es imprescindible en la vida de un amante de las estilográficas. Por historia, por experiencia, por calidad, por naturalidad, por comodidad, por moda, por todo eso y más, no dudes en comprar tu primera Lamy o en mantener al día tu colección con la última edición del año.